El nirvana tiene por momentos tanta cara de Dios
tanta muerte y vida en una sola cosa,
la única
cosa,
que me vuelve nada,
que me vuelve todo,
que me hace resonar,
al son de una melodía mística y falsa.
El nirvana tiene por momentos tanta cara de cura,
del sacerdote de los idiotas,
los indiomados,
los cosificadores de la nada,
como intentado creer que hay una forma de retener
lo indescriptible e insoportable
de saber que el nirvana siempre ha sido
la no existencia
Hoy se que la palabra nirvana, ya no representa nada en mi
idioma y sin embargo por eso significa tanto.
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